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El Día mundial contra el trabajo infantil
se celebra en todo el mundo alrededor del 12 de junio cada año,
y su objetivo es servir de catalizador para el creciente
movimiento mundial contra el trabajo infantil. A menudo, el Día
mundial se ha concentrado en una de las “peores formas de
trabajo infantil” definidas en el Convenio núm. 182, comenzando
por las “formas incuestionablemente peores”, como lo es la trata
de niños y niñas. Esto fue seguido del trabajo infantil
doméstico, y finalmente el año pasado, por el trabajo infantil
en minas y canteras. Este año, el evento se centra en el nuevo
Informe global de la OIT, “La
eliminación del trabajo infantil: un objetivo a nuestro alcance”
(mayo de 2006) y se aprovechará la oportunidad para reflexionar
sobre los hallazgos de este nuevo Informe, el cual servirá como
documento de base en la discusión plenaria del 9 de junio. Este
segundo Informe global documenta el progreso importante que se
ha producido en el esfuerzo del movimiento para la eliminación
del trabajo infantil. Por primera vez, las cifras demuestran una
disminución global del trabajo infantil en el mundo, y de manera
más significativa, de sus peores formas. El Informe describe los
medios gracias a los cuales se han logrado estos objetivos. De
manera general, la comunidad internacional tiene mayor
conocimiento sobre las mejores políticas a adoptar y el tipo de
ayuda que se debe brindar a los países para que éstas funcionen
exitosamente. Además, el empoderamiento de los países en
desarrollo de la lucha contra el trabajo infantil y la creación
de planes de acción de duración determinada, se ha convertido
ahora en una prioridad. Es obvio que un país no necesita esperar
a ser rico para eliminar el trabajo infantil. Incluso si el
progreso económico es importante, elaborar las políticas
adecuadas es, en todo caso, primordial. |
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